
La propuesta del gobierno de traer al país millones de fondos de colombianos invertidos en el exterior por las fondos de pensiones (AFP) para destinarlos a proyectos de infraestructura ha abierto un nuevo frente de debate sobre la gestión del ahorro de los trabajadores colombianos y la sostenibilidad del sistema de pensiones.
Según Germán Ávila, Ministro de Hacienda, La iniciativa busca desbloquear proyectos de infraestructura que enfrentan dificultades de financiamiento debido a restricciones fiscales. Sin embargo, los fondos de pensiones advierten que una medida de este tipo tendría efectos negativos a largo plazo en las pensiones futuras y en el equilibrio fiscal del país.
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En diálogo con El Tiempo, Andrés Mauricio Velasco, presidente de Asofondos, explicó por qué cree que la repatriación forzosa de estas inversiones va en contra del mandato legal de los fondos, debilita la rentabilidad de los ahorros previsionales y no resuelve el problema estructural de la falta de proyectos y confianza para invertir en Colombia.
Andrés Mauricio Velasco, Presidente de Asofondos. foto:Asofondos / Aleksandra Cepeda
¿Cómo ve Asofondos la insistencia del Gobierno en que los fondos traigan al país los fondos que han invertido en el exterior?
La característica más importante de cualquier cartera es la diversificación. Esta diversificación es lo que permite a los trabajadores colombianos, propietarios de estos recursos, buscar los mejores rendimientos, junto con una gestión adecuada del riesgo y la liquidez. La restricción va en contra del mandato legal de que los fondos deben buscar las mejores oportunidades de inversión para el ahorro para el retiro.
¿Qué implicaciones tendría tal decisión para los miembros?
Esto significaría, sin razón aparente, una reducción en el tamaño futuro de las cuentas de ahorro de los trabajadores colombianos. Esto tendría varias consecuencias: menos personas podrían acceder a la pensión, las pensiones serían más bajas y, además, el propio Gobierno saldría perjudicado, porque aumentaría la obligación por la pensión.
El gobierno afirma que la medida busca aumentar la inversión en Colombia. ¿Qué responden a eso?
La realidad es que la inversión en Colombia es hoy baja, al igual que la demanda de recursos. Esto significa que los rendimientos ofrecidos a nivel nacional son menores. Esta situación responde a varios factores, como la falta de confianza, la inestabilidad jurídica y la incertidumbre fiscal.
Alrededor de 250 mil millones de pesos del ahorro previsional colombiano están invertidos en el exterior. foto:iStock
¿Los fondos de pensiones ya están invirtiendo en Colombia?
Sí, y de forma muy significativa. Somos el mayor participante del mercado de TES, con más del 30 por ciento de los saldos emitidos por el Gobierno del Estado. También somos los mayores compradores de valores del sector privado. Si no invertimos más en Colombia no es por falta de voluntad, sino porque muchas veces no encontramos oportunidades que cumplan con los criterios de rentabilidad, riesgo y liquidez que requieren los ahorros de los trabajadores.
¿Cuántos fondos han invertido hoy en el extranjero?
Al tercer trimestre del año pasado, los fondos administraron poco más de 500 mil millones de pesos, que pertenecen a trabajadores colombianos. Aproximadamente la mitad de estos fondos se invirtieron en el extranjero, en diversos activos como bonos y fondos de capital privado, lo que nos permitió lograr una buena rentabilidad a largo plazo.
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El gobierno habla de proyectos de infraestructura que se verían amenazados por falta de fondos. ¿No es esa una oportunidad de financiación?
Los fondos fueron el socio inversor número uno en Colombia. No hay ningún gran proyecto de infraestructura en el que no hayamos participado. El problema es que hoy no existe una cartera específica de proyectos en carreteras, puertos, aeropuertos, vivienda o producción de energía que requieran estos recursos. Las buenas intenciones no bastan: se necesitan proyectos estructurados y condiciones de confianza.
¿Cuál sería el efecto financiero de obligar a estas inversiones a repatriarse?
Sería un triple golpe para las carteras: los activos en el exterior tendrían que venderse a bajo precio, la moneda se apreciaría por la enorme entrada de dólares y luego los activos en Colombia tendrían que comprarse a un precio elevado. Esto reduciría los ahorros para la jubilación en lugar de aumentarlos.
¿Cuál es el llamado final al Gobierno?
Preservar la diversificación y autonomía de las administradoras para invertir en diferentes fondos. Si el Gobierno crea condiciones de confianza y proyectos bien estructurados, los fondos estarán ahí, como siempre, invirtiendo en Colombia en beneficio de los trabajadores. Pero forzar una decisión de este tipo va en contra de ese objetivo.