Si bien gran parte de Colombia celebró el inicio de 2026, la región estaba en Catatumboen un departamento norte de santanderYa enfrentaba una de las situaciones de violencia y desplazamiento interno más graves de los últimos años. De enero 2025El Catatumbo ha sido escenario de intensos Conflicto armado entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidentes FARCprincipalmente el Frente 33, quienes luchan por el control de rutas ilegales y zonas estratégicas para el narcotráfico y la economía ilegal.
Una crisis que no desaparecerá: desplazamientos, confinamientos y desastre social
El conflicto, que estalló con fuerza el 16 de enero de 2025ha formado un evacuación masiva de civiles. Organismos internacionales y la Defensoría del Pueblo lo estiman decenas de miles de personas han tenido que abandonar sus hogares debido a la violencia directa, la presencia de drones, enfrentamientos y amenazas constantes. Sólo en las últimas 24 horas han llegado más de 100 familias desplazadas a Cúcuta, mientras que otros 15 lo hicieron en Ocaña, sumándose a oleadas de desplazamientos anteriores.
Organismos como la ONU y agencias humanitarias han documentado esta crisis como una de ellas. La mayor ola de desplazamiento forzado en Colombia en décadascon números acumulados superiores 50 mil personas desde el inicio del conflicto y miles más atados a sus fuerzas debido a la inseguridad.
Impacto en los civiles
Las consecuencias del conflicto son profundas:
- Familias enteras han perdido sus hogareshuyeron de sus países y actualmente viven en albergues, edificios de departamentos o espacios públicos en ciudades anfitrionas como Cúcuta y Ocaña.
- Niños, niñas y adolescentes Su educación se ha visto interrumpida y enfrentan riesgos de salud, psicológicos y de violencia, incluida la posibilidad de reclutamiento forzado y abusos.
- Muchas comunidades, especialmente agricultores, pueblos indígenas y mujeres, se enfrentan serias barreras para el acceso a los servicios básicosagua potable, atención médica y alimentos suficientes.
La Defensoría del Pueblo y organizaciones internacionales han pedido corredores humanitarios urgentes, programas de protección de civiles y medidas integrales para regresar de manera segura a quienes han sido desplazados.
Respuesta del gobierno y desafíos actuales
Ante esta emergencia, el gobierno de Gustavo Petro ha aplicado varias medidas, como la instalación de un Centro de comando unificado (PMU) en Tibú, con la participación del gobierno y municipios para coordinar la atención del estado y monitorear el avance del caso.
Sin embargo, la crisis sigue calificándose como persistente y complejoen parte porque el conflicto armado no ha cesado y la presencia del Estado en las zonas rurales sigue siendo baja, lo que dificulta el acceso humanitario seguro.
Esta situación humanitaria contrasta con otras prioridades de la agenda nacional, como las discusiones sobre temas económicos y sociales –por ejemplo, el aumento del salario mínimo o los debates legales en Bogotá– que han desviado parcialmente la atención mediática de la crisis del Catatumbo.
Un legado que marca el inicio de año
Entonces, El gobierno de Gustavo Petro arranca en 2026 con la grave crisis del Catatumbo como uno de los problemas más apremiantes e inesperados. La incapacidad de restablecer una seguridad efectiva en la región y la escala del desplazamiento forzado están obligando a revisar las políticas estatales para garantizar la protección de los derechos humanos y la reconstrucción social de comunidades enteras afectadas por la violencia armada.
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