
Con un mensaje centrado en la necesidad de recuperar la confianza, dar señales claras a las inversiones y resolver los desequilibrios fiscales, Natalia Gutiérrez, la nueva presidenta del Consejo Sindical Nacional (CGN), advierte que 2026 será un año de crecimiento moderado para la economía colombiana, impulsado más por el consumo que por la inversión.
En entrevista con EL TIEMPO, el dirigente sindical insiste en que el país necesita urgentemente estabilidad macroeconómica y regulatoria, reglas claras para los sectores manufactureros y un programa que priorice la seguridad, el empleo y la sostenibilidad fiscal. En su opinión, decisiones como la subida del salario mínimo deben tomarse con rigor técnico y consenso para evitar impactos negativos en la estabilidad económica y la sostenibilidad de las empresas.
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Ante el cierre del actual Gobierno y la llegada de la próxima administración en agosto de 2026, el presidente del Consejo de Sindicatos destaca la necesidad de un liderazgo que genere confianza, respete el Estado de Derecho y acelere la inversión en infraestructuras, energía y gas natural, sectores clave para evitar el riesgo de escasez y sostener el crecimiento y la creación de empleo formal.
Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgén. foto:Amabilidad
¿Cuál es su perspectiva sobre la economía de Colombia en 2026, dados los desafíos fiscales?
Seguimos con las inquietudes que hemos tenido en los últimos años y que Camilo Sánchez dejó sobre la mesa como presidente del Consejo Sindical. Para 2026 seguiremos insistiendo en que puede ser un año de crecimiento moderado, pero centrado en el consumo más que en la inversión, aspecto que nos preocupa. Insistimos en que es necesario solucionar el déficit fiscal, incentivar nuevas inversiones y dar señales de estabilidad a los empresarios.
¿Cuáles deberían ser las prioridades del presidente Petar en sus últimos meses en el cargo?
El Consejo Sindical debe definir una hoja de ruta para el próximo año, para lo cual es crucial seguir tendiendo puentes con instituciones de diferentes sectores, como lo hemos hecho hasta ahora, y seguir trabajando en temas como seguridad, empleo y reglas claras y estables para promover inversiones en todos los frentes productivos.
¿Cuánto debería aumentarse el salario mínimo para 2026?
Tenemos en estos momentos a algunos representantes del sector empresarial en la mesa de negociación con el Gobierno y esperamos que se llegue a un acuerdo y que insistamos en la responsabilidad del sector empresarial de actuar con rigor y sentimiento por el país. El ajuste del salario mínimo debe hacerse con claridad sobre sus efectos. No podemos poner en peligro la estabilidad económica o la sostenibilidad de los sectores productivos con decisiones apresuradas. Es importante que la conversación sobre el aumento del salario mínimo se desarrolle sobre la base de análisis técnicos que consideren la inflación de corto y mediano plazo, el impacto en el costo de vida y la sostenibilidad de la empresa. El aumento que se defina debe corresponder a un consenso entre trabajadores, empleadores y gobierno, basado en evidencia y proyecciones económicas.
Reunión de la mesa tripartita para buscar consenso sobre el aumento del salario mínimo en 2026. foto:Tiempo / Cortesía
¿Cuáles son las grandes preocupaciones de los empresarios?
En la actual agenda del Consejo de la Federación, trabajamos con el actual presidente Camilo Sánchez en varios temas que quedan vigentes para 2026. Primero, la incertidumbre económica y regulatoria, ya que dificulta las decisiones de inversión y limita la dinámica productiva. La seguridad y el orden público siguen afectando las operaciones en distintos territorios, con un impacto directo en la competitividad. La informalidad sigue siendo un desafío estructural que requiere esfuerzos coordinados para fortalecer la formalización y la productividad. Y es necesario trabajar en una carga regulatoria y fiscal más equilibrada, así como en una infraestructura logística moderna y eficiente. También es crucial garantizar el suministro de electricidad y gas. Nuestro compromiso es contribuir a través del diálogo y la cooperación, convencidos de que con reglas claras, seguridad y confianza, podremos impulsar el crecimiento y la creación de nuevos empleos que el país necesita.
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¿Qué espera del próximo gobierno?
El sector empresarial ha sido fundamental para mantener la estabilidad económica del país y, por ello, esperamos contar con una agenda de trabajo clara y propositiva en los diferentes sectores que nos permita contribuir al nuevo Plan Nacional de Desarrollo. Lo que espera el sector empresarial es, principalmente, un liderazgo que genere estabilidad, confianza y condiciones favorables para el crecimiento sostenible del país, con una clara visión de largo plazo que fortalezca la seguridad jurídica y regulatoria, para que los empresarios puedan planificar inversiones, ampliar las capacidades productivas y crear más empleo formal.
También es necesario que el próximo gobierno impulse políticas públicas que fomenten la competitividad, faciliten la expansión del comercio exterior y modernicen nuestra infraestructura logística y energética, al tiempo que fomenten el empleo y promuevan la formalización económica.
Además, es importante que el próximo gobierno priorice la seguridad y el orden público. Finalmente, esperamos un liderazgo que respete el Estado de derecho, las instituciones y la separación de poderes, que impulse el diálogo con todos los sectores para construir consensos que fortalezcan el desarrollo económico y social del país.
Reactivar la inversión en infraestructura, uno de los temas fundamentales para fortalecer la economía. foto:
¿Cuáles deberían ser las prioridades del Gobierno que llega en agosto de 2026?
Los desafíos seguirán siendo aquellos en los que insistimos desde el Consejo de la Alianza: estabilidad macroeconómica y regulatoria, seguridad, reducción de la informalidad y la necesidad de señales regulatorias y tributarias más equilibradas, además de infraestructura logística moderna y nueva infraestructura energética que garantice el suministro. El compromiso empresarial es el mismo: diálogo y cooperación para el crecimiento, la inversión y la creación de empleo con reglas claras.
¿Qué señales de confianza necesita el empresariado para desbloquear o acelerar las inversiones en el país?
Lo más importante es tener un entorno regulatorio estable y sólido, con reglas de juego claras para los emprendedores. Sólo así el sector productivo podrá tener la confianza necesaria para avanzar en nuevas inversiones. Además, se necesitan condiciones legales, institucionales y de seguridad territorial, así como trámites más ágiles que no ralenticen los proyectos. Cuando hay claridad, estabilidad y diálogo constructivo entre el Gobierno y el sector empresarial, las inversiones no sólo fluyen, sino que también se aceleran, creando empleo y crecimiento para el país.
Seguridad en todos los territorios del país, acción impostergable para incrementar la producción. foto:archivo privado
¿Es importante que el gobierno insista en otro impuesto o continúe con la reforma de salud, la reforma eléctrica o la nueva ley de minería?
El actual presidente del Consejo de Sindicatos lo ha dicho en diferentes ocasiones: en lugar de abrir nuevas conversaciones, es importante que el Gobierno fije prioridades en temas que no necesitan reforma legal, pero en los que el poder ejecutivo puede trabajar. Insistir en una nueva reforma fiscal sólo aumentaría la incertidumbre. Lo que el país necesita es un liderazgo que proporcione estabilidad y confianza: seguridad jurídica, competitividad, infraestructura, seguridad territorial y respeto al Estado de derecho. Sólo así se podrá construir consenso y atraer las inversiones que el Estado necesita.
Hoy en día se han realizado un gran número de proyectos solares, de los cuales celebramos su puesta en funcionamiento, pero no son suficientes para mantener la seguridad energética del país en condiciones de sequía.
Natalia GutiérrezPresidente de Acolgen y del Consejo de Sindicatos Nacionales a partir de 2026.
¿Existe riesgo de racionalización eléctrica hasta 2026?
Según información difundida por el Gobierno Nacional liderado por XM, el sistema eléctrico se encuentra bajo presión. La demanda está creciendo a un ritmo rápido, pero la oferta; Es decir, la cantidad de energía sólida disponible en el mercado no crece al mismo ritmo. En los últimos años se han producido graves retrasos en la entrada de proyectos de generación eléctrica, lo que ha provocado un déficit en los balances energéticos sólidos, según 2022, del 28 por ciento; en 2023, el 17 por ciento; el 25 por ciento en 2024, y hasta ahora solo el 8,5 por ciento ha entrado en 2025.
Es urgente dar señales regulatorias adecuadas que garanticen que los proyectos en construcción puedan comenzar a funcionar y que se realicen nuevas inversiones en el sector para que haya una mayor cantidad de energía disponible en el sistema. Hoy en día se han realizado un gran número de proyectos solares, de los cuales celebramos su puesta en funcionamiento, pero no son suficientes para mantener la seguridad energética del país en condiciones de sequía.
¿Cuál debería ser la prioridad del gobierno para hacer frente a la crisis del gas natural?
En primer lugar, la seguridad del suministro de gas, es decir, garantizar que haya suficiente para los colombianos y la industria del país. Esto implica incentivar la investigación y la producción nacional y acelerar los proyectos. Al mismo tiempo, hay que desbloquear infraestructuras, permisos y ampliar las capacidades de importación, regasificación y transporte. El gas es el combustible de la transición energética y, para Colombia en particular, ha sido el combustible que ha permitido a muchos colombianos salir de la pobreza energética, además de ser un apoyo clave para las centrales térmicas cuando tenemos sequías.