Washington/Caracas, 3 de enero de 2026 — En medio de una crisis geopolítica sin precedentes, el presidente de los Estados Unidos, donald triunfoafirmó este sábado que La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, expresó su disposición a cooperar con Washington tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. La declaración la dio en una conferencia desde su residencia en Mar-a-LagoFlorida, en el marco de una intervención militar estadounidense en Venezuela.

Trump sostuvo que Rodríguez, quien fue designado por Maduro como su número dos en el Ejecutivo, mantuvo una «larga conversación» con el secretario de Estado estadounidense, marcorubioy que ella hubiera dicho: “Haremos lo que necesites” para facilitar una transición. El presidente norteamericano presentó estas palabras como evidencia de que podría existir un canal de coordinación entre funcionarios venezolanos y la Casa Blanca para dirigir el cambio político en el país sudamericano.

Según Trump, Estados Unidos planea “gobernar Venezuela temporalmente” mientras se produce una transición hacia un nuevo gobierno elegido democráticamente. El presidente aseguró que su administración trabajará con lo que calificó como instituciones “funcionales” y que la cooperación de Rodríguez elimina la necesidad de desplegar tropas terrestres adicionales en territorio venezolano.

El contexto: la captura de Maduro y declaraciones contradictorias

La intervención estadounidense comenzó en la madrugada de este sábado con ataques dirigidos a objetivos en Caracas y otras zonas de Venezuelaque, según el gobierno estadounidense, culminó con la captura del líder chavista Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Maduro fue transferido bajo custodia estadounidense, primero a una base militar en Nueva York y luego a una prisión federal, para enfrentar cargos en tribunales estadounidenses relacionados con narcoterrorismo y conspiración internacional de drogas.

Sin embargo, el mensaje emitido por Trump sobre Rodríguez contrasta con el declaraciones públicas de la propia vicepresidenta venezolana. Desde Caracas, a través de apariciones televisivas y discursos institucionales, Rodríguez calificó la acción de EE.UU. como una “agresión externa ilegal”afirmó que Maduro es el “único presidente legítimo de Venezuela” y exigió su liberaciónasí como pruebas de vida sobre su paradero.

Este choque de narrativas refleja el grado de incertidumbre y complejidad de la situación política en Venezuela, donde la legitimidad del poder ejecutivo –mientras Maduro queda fuera de su país y bajo custodia– se disputa entre declaraciones de Washington y las autoridades chavistas que permanecen dentro del país.

Reacciones y perspectivas internacionales

La intervención ha generado amplia condena internacionalcon gobiernos de Europa, América Latina y organismos internacionales cuestionando la legalidad de la operación y el principio de soberanía estatal. Por su parte, algunos aliados cercanos de Estados Unidos han expresado su apoyo a la presión ejercida para desmantelar estructuras vinculadas al narcotráfico, mientras que otros llaman a la prudencia y el respeto al derecho internacional.

Analistas señalan que la supuesta cooperación de Rodríguez, aún no confirmada con evidencia pública independiente, podría tener implicaciones profunda política y legal sobre llevar a cabo una transición en Venezuela, especialmente si enfrenta el rechazo interno de las bases militares o sociales leales al chavismo.

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