Para la congresista, múltiples demandas incumplidas, mala evaluación de la gestión y falta de transparencia en la contratación fueron los factores decisivos para la intervención.
La representante del Consejo, Martha Alfonso, habló sobre la intervención de la Unidad de Salud de Ibagué (USI), que aseguró que la decisión de la Inspección Estatal de Salud responde a graves deficiencias administrativas y sanitarias y a los presuntos vicios del cliente. Alfonso indicó que «la USI tiene alrededor de 1.300 contratistas y el 70% son gerentes de una unidad que brinda servicios de salud», mostrando la potencial politización de la unidad.
Para la congresista, múltiples demandas incumplidas, mala evaluación de la gestión y falta de transparencia en la contratación fueron los factores decisivos para la intervención. Dijo que si bien los estados financieros mostraron una ligera mejora respecto de septiembre, el problema era más profundo y estaba afectando los estándares de calidad y elegibilidad.
Además, Alfonso mostró su apoyo a la llegada de Edilma Isabel Hurtado como nueva auditora. «Esperamos que la doctora Edilma tenga una labor ejemplar que libere a la USI de la política y la corrupción», afirmó el mandatario, destacando la necesidad de un enfoque técnico en la gestión de la salud pública.
La congresista también respondió a las críticas dirigidas a Bernardo Camacho, director Médico de Salud, aclarando que la crisis de la USI está relacionada con deudas históricas con las Nuevas EPS, no con su gestión personal. Según Alfonso, la EPS dejó un «desastre monumental» que hoy afecta a muchos hospitales del país.
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