


El almuerzo común en Colombia, conocido popularmente como corrientazo, atraviesa un momento de incertidumbre económica que afectará directamente el bolsillo de trabajadores y estudiantes. Después del comienzo de 2026 En el sector gastronómico advierten que el ajuste del salario mínimo y de los costos de los insumos provocará un aumento en los precios del menú diario en todo el país.
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Electricidad de la calle. foto:Cortesía de Ricardo Rondón
Este plato, que en los años 1990 se arraigó en la cultura nacional como una solución rápida y económica, hoy enfrenta una compleja realidad financiera. Con una inflación que cierra 2025 en 5,1% y un aumento del salario mínimo del 23,7% para este año, Los propietarios de restaurantes señalan que mantener los precios actuales es insostenible para la supervivencia de su negocio.
Análisis desde los números.
Juan Daniel Oviedo, exdirector de Dana y actual candidato presidencial, ha seguido de cerca este fenómeno. Según análisis difundido en sus redes sociales, Oviedo señaló que el precio promedio de un almuerzo ejecutivo, que hoy ronda los 14.000 pesos, rápidamente podría ascender a 16.000 pesos.
«Es hora de subirlo pronto, ¿no? porque si el salario mínimo está subiendo a ese ritmo… Aquí no han subido la factura del salario mínimo, pero ya casi está», dijo Juan Daniel Oviedo en un vídeo analizando la situación desde el popular restaurante, según declaraciones recogidas por sus canales oficiales.
Juan Daniel Oviedo, candidato presidencial. foto:César Melgarejo / El Tiempo
Para el exfuncionario, el fenómeno es claro: Cuando los costos operativos aumentan, el impacto se refleja en última instancia en la cantidad o el precio de los alimentos servidos.
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Insumos caros y escasez
La presión proviene no sólo del ajuste de los salarios de los empleados de los restaurantes, sino también de volatilidad de los precios de las materias primas. Comerciantes de diversas regiones coinciden en que el comienzo del año estuvo marcado por una escasez de productos básicos.
Luz Stella García, propietaria de un establecimiento en el sector de Barranquillita, confirmó que en su negocio ya se aplicó la corrección de 2.000 pesos. «Los salarios de los trabajadores, de las hortalizas y, en general, han aumentado todas las entradas son demasiado caras«, explicó García en entrevista con Caracol Radio, donde también advirtió sobre la falta de productos específicos como carnes y pescados.
Por su parte, Freddy Llanos, dueño de otro restaurante, expresó a Noticias RCN el dilema que enfrentan los empresarios del sector: «Es necesario aumentar los costos para no perjudicar a los trabajadores». Según Llanos, las opciones de los comerciantes se han reducido a dos caminos: subir el precio al consumidor o recortar la nómina del personal para equilibrar las finanzas.
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Arroz con huevo. foto:iStock
Tradición y calidad en el juego.
A pesar de las dificultades económicas, el corrientazo sigue siendo una institución culinaria, especialmente en ciudades como Bogotá. Zonas como Chapinero, el barrio de Santa Fe y la tradicional Calle Bonita siguen siendo los epicentros de esta oferta, que combina el sabor local con porciones generosas.
La importancia de este plato es tanta que incluso es reconocido por su calidad. En el concurso Sabor Bogotá 2025. El restaurante Delicias de Rosita fue premiado por ofrecer la mejor electricidad de la capital.
Factores que determinarán el precio de la electricidad en 2026:
- Un aumento del salario mínimo legal vigente del 23,7%.
- Escasez estacional de proteínas como carne y pescado a principios de año.
- Aumento de los costos de las hortalizas y otros insumos básicos.
- Inflación acumulada del año anterior afectando a servicios públicos y alquileres.
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Los ajustes de precios parecen ser una medida inevitable para que los restaurantes populares sigan funcionando sin sacrificar la calidad de los ingredientes ni la estabilidad de sus empleados.
*Artículo desarrollado con el apoyo de AI y revisado por periodistas.