Una nueva tormenta política se gesta sobre el municipio de Gigante, Huila, tras la publicación de denuncias ciudadanas dirigidas directamente al Ministerio de Desarrollo Social, que encabeza Luz Adriana Losada, por su presunta participación o inacción en hechos que hoy plantean serios cuestionamientos sobre la transparencia en el uso de los recursos públicos.
La disputa surge debido al acuerdo intergubernamental no. 023 de 2025, realizado entre el municipio y el Fondo Mixto de Cultura y Turismo del Huila (FOMCULTURA), por un valor de más de $206 millones, destinado a temas de entretenimiento, deportes y Navidad. Aunque el objetivo del acuerdo está incluido en las acciones sociales, el foco de la discusión no está en el festival, sino en cómo, con quién y con qué bases se implementaron los recursos.
Papel de la oficina
Según conocidas acusaciones, el Ministerio de Asuntos Sociales habría presentado informes de costos a nivel global, sin desagregar actividades, bienes o servicios específicos, una práctica que, según los expertos fiscales, dificulta la trazabilidad de los fondos públicos y limita la implementación efectiva del control de los ciudadanos y las instituciones.
Este punto es particularmente sensible dado que Luz Adriana Losada no sólo aparece como secretaria de la región, sino que también tendría una vinculación directa con el seguimiento del acuerdo, lo que la ubicaría en un puesto clave en el proceso. Para los solicitantes, esta doble condición aumenta la responsabilidad política y administrativa del funcionario.
Lazos familiares
La disputa se intensifica cuando se mencionan los supuestos vínculos familiares de personas relacionadas con el contratante y representantes del ayuntamiento. En particular, se señala que María José Mora Celis, asociada a la empresa relacionada con la ejecución de la actividad, estaría asociada al Director de Desarrollo Social, situación que, de confirmarse, podría constituir un conflicto de intereses.
Aunque estos hechos no han sido probados judicialmente, la acusación por sí sola ha causado alarma en un municipio donde los ciudadanos exigen reglas claras, distanciamiento entre lo público y la familia y decisiones libres de cualquier sombra.
¿Política con luces navideñas?
Otro tema en el debate nacional es el enfoque en el gasto, con algunos artículos argumentando que la priorización de fondos en los eventos de diciembre está en desacuerdo con las necesidades apremiantes de carreteras, vivienda e infraestructura básica. Para los críticos, este tipo de inversión puede responder más a agendas de visibilidad política que a un impacto social sostenible.
Silencio y anticipación
Hasta el momento, ni el Ministerio de Asuntos Sociales ni el Concejo Municipal ni FOMCULTURA han emitido un comunicado oficial aclarando las acusaciones. El silencio institucional, lejos de calmar la polémica, ha alimentado la percepción de opacidad y ha reforzado las voces que piden explicaciones públicas.
Este medio reitera que las denuncias son de carácter presuntivo y que los señalados gozan de presunción de inocencia. Sin embargo, la dimensión política de la cuestión ya está sobre la mesa. La credibilidad de la gestión social de Gigante enfrenta hoy uno de sus mayores desafíos a medida que los reguladores avanzan en la revisión del caso.
74