El canon de alquiler en Colombia aumentará un 5,1% en 2026, según la variación anual del índice de precios al consumidor (IPC) publicada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). Esta cifra, si bien representa una disminución de 0,2 puntos porcentuales respecto a 2025, afectará directamente a más de 7,4 millones de hogares alquilados en el país, lo que equivale a alrededor del 40% del total de viviendas habitadas y alrededor de 21,5 millones de personas.
El IPC es un indicador que promedia el comportamiento de precios y costos de los hogares colombianos y se convierte en la base para el ajuste anual de los contratos de alquiler. Por ello, el resultado del 5,1% para 2026 se traduce en un incremento automático de la tarifa de los contratos vigentes.
El ajuste por inflación aumentará los pagos mensuales de millones de familias. foto:iStock
Según Fincaraiz, una familia que actualmente paga un alquiler mensual de $1.800.000 verá un aumento de $91.800, con lo que su nuevo alquiler ascenderá a $1.891.800. Este ajuste, aunque menor que el registrado en años anteriores, todavía representa un desafío para millones de hogares que destinan una parte importante de sus ingresos al pago de la vivienda.
«La tarifa de alquiler en Colombia tendrá un ajuste directamente relacionado con la variación proyectada del IPC, esto significa que los contratos vigentes se actualizarán según el indicador», explicó Lesly Posada, directora comercial de Fincaraiz, al referirse al impacto directo de esta cifra en el presupuesto mensual de los inquilinos.
El aumento se produce en un contexto en el que el alquiler sigue siendo una de las principales formas de acceso a la vivienda en el país. Según el informe de Fincaraiz, más del 70% de la demanda de vivienda se concentra en departamentos usados y en alquiler, lo que confirma la relevancia de este mercado en el sector inmobiliario colombiano.
En cuanto al tipo de inmueble más demandado, los apartamentos de uno y dos dormitorios ubicados en las capas 3 y 4 siguen liderando tanto la oferta como la demanda. Este perfil se adapta a las necesidades de hogares pequeños, parejas jóvenes y personas que priorizan costes moderados sin salir de las zonas urbanas con un servicio unificado.
La ubicación, los espacios verdes y la seguridad superan el tamaño de la propiedad, afirma Fincaraiz. foto:iStock
Pero el precio no es el único factor decisivo a la hora de elegir una casa. Los colombianos también priorizan una ubicación estratégica, cercanía a áreas verdes, buenas conexiones viales y condiciones de seguridad. Estos elementos influyen decisivamente en la elección final, incluso por encima del tamaño del inmueble en algunos casos.
El comportamiento del mercado también muestra una tendencia a transformar las preferencias geográficas. Bogotá se mantiene como la ciudad con mayor demanda de vivienda en alquiler, seguida de Medellín, Cali y Barranquilla. Sin embargo, el informe de Fincaraiz destaca que ciudades intermedias como Pereira, Manizales y Villavicencio están viendo aumentos importantes en las búsquedas.
Este cambio refleja la descentralización del interés inmobiliario hacia territorios con menos congestión, menores costos y mejores condiciones de vida. Para muchos inquilinos, estas ciudades representan una alternativa a los altos precios y la presión inmobiliaria de las grandes capitales.
En este escenario, el aumento del 5,1% en los alquileres se convierte en un factor adicional que los hogares deben considerar a la hora de planificar su presupuesto para 2026. Si bien la inflación mostró una ligera disminución respecto del año anterior, el impacto en los alquileres mensuales sigue siendo tangible, especialmente para quienes destinan una parte importante de sus ingresos al pago de la vivienda.
El ajuste del IPC confirma también la estrecha relación entre el comportamiento de la economía y el mercado del alquiler. Cualquier variación en el indicador se traduce en un cambio de contrato instantáneo, lo que mantiene a millones de hogares atentos al puntaje de inflación anual.
EDWIN CAICEDO