la Gobernación de Antioquía expresó su preocupación y rechazo por la situación que afecta a dos sedes del Centro Educativo Indígena Jaikerazabi, en el municipio de Mutatá, donde 64 estudiantes permanecen sin acceso normal a sus espacios escolares por decisiones de autoridades indígenas.
Según el informe, 55 estudiantes reciben clases en condiciones inadecuadas, como pasillos en el campus Chontadural Cañero, mientras que otros 9 estudiantes, en el campus El Silencio, son atendidos en una casa particular sin las mínimas garantías de dignidad y calidad educativa.
El gobernador Andrés Julián Rendón también denunció un grave hecho ocurrido el 19 de marzo de 2026, cuando un padre y líder comunitario fue sometido a un castigo conocido como “trampas”. Ante esto, hizo un llamado urgente a las autoridades para que intervengan y garanticen los derechos de los menores y del líder afectado.
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