Catatumbo, Norte de Santander. La provincia del Catatumbo, en el noreste de Colombia, vive un nuevo recrudecimiento de la violencia que ha provocado una crisis humanitaria de importantes proporciones. El foco de la violencia es el conflicto entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidentes del Frente 33 de las extintas FARC, que compiten por el territorio y la economía ilegal de la región, elemento clave en los corredores de producción de hoja de coca y de influencia criminal.

En medio de este contexto, la Vicepresidenta ha Francia Márquez ha hecho un llamamiento urgente al Gobierno y a la comunidad internacional para que adopten «medidas reales y efectivas» para afrontar con contundencia la crisis humanitaria y el desplazamiento forzado de las comunidades campesinas del Catatumbo.

Según informes de autoridades nacionales y organizaciones como el Consejo Noruego para los Refugiados, el conflicto ha provocado al menos 250 personas en la reciente ola de violenciay miles más corren el riesgo de quedar atrapados o desplazados por el conflicto.

Un llamado por la vida, el territorio y la dignidad

Francia Márquez declaró en sus redes que «su grito es por el respeto a la vida, al territorio y a la dignidad de la comunidad del Catatumbo». Reiteró la urgencia de garantizar condiciones de seguridad que permitan el retorno y la permanencia de las personas en sus tierras, así como el pleno ejercicio de sus derechos fundamentales.

El funcionario también llamó a brindar Apoyo humanitario inmediato y atención integral a las familias afectadasdonde se enfatiza que la crisis no sólo obliga a las personas a abandonar sus hogares, sino que también desborda la capacidad operativa de municipios, como Tibúdonde ya se está atendiendo a los refugiados que han llegado a las zonas urbanas procedentes de zonas rurales afectadas por el fuego cruzado.

Influencia local y restricciones estatales.

El aumento de los combates ha provocado que muchas familias busquen refugio en ciudades cercanas como Cúcuta y Ocañapero varios ayuntamientos advierten de la incapacidad de los municipios para responder a esta nueva emergencia humanitaria. En algunos casos, faltan refugios y asistencia disponibles para hacer frente a la magnitud del desplazamiento. ELHERALDO.CO

El Oficina del Agente También pidió a los grupos armados que dejen de luchar y permitan el acceso de personal médico y ayuda, al tiempo que advirtió que la prolongada falta de una presencia estatal efectiva y de una respuesta concreta está profundizando el sufrimiento de los civiles.

Un conflicto histórico que se reaviva

La provincia del Catatumbo ha sido escenario de lucha armada durante décadas. Después de la firma del acuerdo de paz con las FARC en 2016, los grupos disidentes y el ELN han seguido disputando el control de áreas donde la presencia estatal es débil y la economía ilegal –particularmente el narcotráfico– sigue siendo relevante. En este contexto, la violencia no es sólo un conflicto entre grupos armados sino también una tragedia humana que provoca desplazamientos masivos, violaciones de derechos y la desintegración de las sociedades.

¿Qué medidas se requieren?

Los requisitos del vicepresidente incluyen:

  • Distribución de presencia permanente de instituciones lo que garantiza la seguridad y los derechos de las comunidades afectadas.
  • Asistencia humanitaria inmediata a familias desplazadas, con acceso a alimentos, salud, vivienda y protección.
  • Coordinación con organismos internacionales para fortalecer la capacidad de respuesta.
  • El cese de las hostilidades por parte de los actores armados para facilitar el acceso humanitario y el regreso seguro de los afectados.

Mientras tanto, los líderes locales y las organizaciones de derechos humanos continúan monitoreando la situación y las consecuencias para los civiles, en una región donde la pobreza estructural y la debilidad institucional han facilitado la violencia actual.

109

Redactor
About Author

Redactor