A cinco años de uno de los casos más significativos de violencia policial en el paro nacional de 2021, la justicia colombiana emitió un fallo histórico que sienta un precedente en casos de derechos humanos: un agente del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) fue condenado por causar daño ocular permanente a la joven Cade Leidy Natalia.
Fallo histórico en medio del debate sobre el uso de la fuerza
El Juzgado 64 Penal del Circuito de Bogotá condenó en primera instancia al inspector Danilo José Núñez Zabaleta, integrante del entonces Esmad, por el crimen lesión corporal con incapacidad permanenteluego de acreditar su responsabilidad en los hechos ocurridos el 28 de abril de 2021.
El tribunal confirma que el uniformado disparó un cartucho (bala de goma) que impactó directamente en el rostro a Leidy Cadena y le provocó la pérdida total de un ojo.
Como resultado, el agente fue condenado. siete años de prisión (84 meses)en un fallo que ha sido calificado como un avance significativo contra la impunidad en los casos de brutalidad policial en Colombia.
¿Qué pasó el 28 de abril de 2021?
Los hechos se registraron en el primer día del paro nacional, una jornada de protestas masivas que se extendieron por todo el país.
Ese día, cerca del Parque Nacional de Bogotá, Leidy Cadena, entonces de 22 años, fue baleada mientras se encontraba en medio de una central eléctrica.
La investigación judicial concluyó que:
- El disparo fue a quemarropa.
- No se respetaron los protocolos sobre el uso de la fuerza.
- la victima no participó en actos de violencia en el momento del golpe.
El daño fue devastador: una explosión en un ojo que tuvo consecuencias permanentes y cambios radicales en la vida de la joven que incluso tuvo que abandonar el país tras recibir amenazas.
Clave del caso: justicia ordinaria, no justicia militar
Uno de los aspectos más importantes del proceso fue la decisión del Tribunal Constitucional de mantener el caso en el sistema judicial ordinario.
La Corte Suprema decidió que las acciones del agente no correspondía a la función legítima del serviciouso bastante excesivo de la fuerza, lo que impidió que el caso fuera juzgado ante el tribunal militar.
Este punto era fundamental para garantizar la independencia de la investigación y evitar la impunidad.
Un ejemplo para otras víctimas
El caso de Leidy Cadena debe ser Primera condena penal contra un agente del Esmad por daños oculares en relación con las protestas de 2021, fenómeno ampliamente documentado por organizaciones de derechos humanos.
Según informes anteriores, decenas de manifestantes sufrieron lesiones oculares durante esos días, lo que abrió un fuerte debate sobre el uso de armas «menos letales» por parte de las autoridades civiles.
El Ministerio del Interior describió el fallo como un paso clave para:
- Garantizar justicia para las víctimas
- Fortalecer los estándares de derechos humanos
- Lucha contra la impunidad en casos de brutalidad policial
Más allá del problema: implicaciones políticas y sociales
La decisión judicial se produce en un contexto donde Colombia continúa revisando el papel del Esmad (hoy cambiado a UNDMO) y sus reglas de intervención en las protestas sociales.
El fallo representa no sólo justicia individual sino también un mensaje institucional sobre los límites del ejercicio del poder estatal y la necesidad de rendir cuentas.
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