— El comercio electrónico colombiano se prepara para una nueva ola de consumo. El Black Friday de finales de noviembre marca el inicio de la temporada de compras más importante del año, y en medio de la acelerada digitalización de la economía colombiana, los comercios no sólo apuestan por más ventas, sino por una experiencia fortalecida por la tecnología.
Los agentes de compras potenciados por inteligencia artificial empiezan a posicionarse como los nuevos asistentes invisibles de la experiencia online. Según expertos de EPAM Systems Inc., estos sistemas conversacionales están transformando la forma en que los consumidores interactúan con las tiendas digitales.
Comparar precios, analizar reseñas, personalizar recomendaciones e incluso ejecutar compras completas de forma autónoma, son acciones que representan la nueva frontera del comercio electrónico en la que la IA deja de ser un soporte operativo y se convierte en un motor de conexión y fidelización.
El contexto colombiano es propicio para esta transformación. En 2024, durante el Black Friday, la DIAN registró más de 77 millones de facturas electrónicas por un valor total de $46,2 mil millones, de los cuales $2,4 mil millones correspondieron directamente a productos con descuentos asociados al evento. Sólo en el Viernes de Promoción se realizaron transacciones por valor de 1.100 millones de dólares, lo que representó un crecimiento del 31,9% en comparación con el año anterior. Y este año, las perspectivas prometen ser iguales o mejores.
El consumo digital colombiano continúa creciendo de manera sostenida, impulsado por una mayor adopción tecnológica y por consumidores cada vez más familiarizados con los entornos de compras digitales. Y con la IA no parará de crecer.
Según el análisis de EPAM, las soluciones basadas en IA no solo mejoran la eficiencia de las plataformas de comercio electrónico, sino que también permiten generar experiencias predictivas capaces de comprender el comportamiento de los usuarios y ofrecer respuestas personalizadas en tiempo real. Los minoristas pueden integrar sistemas de inteligencia artificial que aprenden del historial de navegación, los patrones de búsqueda y las preferencias de cada cliente, facilitando decisiones de compra más rápidas y seguras.
Además, los agentes de compras de IA simplifican la experiencia procesando reseñas, comparando precios y filtrando resultados según el contexto y la relevancia. Su capacidad para aprender continuamente los convierte en una herramienta valiosa para las empresas, que pueden anticipar tendencias, optimizar inventarios y ajustar sus estrategias de marketing sobre la marcha.
Por supuesto, el auge de los agentes inteligentes también plantea desafíos relacionados con la privacidad, la transparencia y la ética en el uso de los datos, según los expertos de la EPAM. Por ello, la compañía recomienda que las empresas adopten marcos de gobernanza y mecanismos de supervisión claros que aseguren el uso responsable de la IA, protegiendo la confianza de los consumidores y garantizando la integridad de las interacciones digitales.
A medida que Colombia avanza hacia una economía más digital, la adopción de la inteligencia artificial en el comercio electrónico marcará un punto de inflexión. Esta nueva temporada de descuentos que se acerca pondrá a prueba la capacidad de las empresas para aprovechar estas herramientas y transformar la experiencia del usuario en una ventaja competitiva sostenible.
45