Admisión del Ministro del Interior, Armando Benedettien la controvertida llamada «lista Clinton» -oficialmente la lista OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) del Departamento del Tesoro de EE.UU.- no sólo ha afectado su reputación, sino que también tiene consecuencias reales para su vida financiera. su esposa, Adelina Guerreroha hablado abiertamente del golpe económico que han sufrido desde el castigo.

Según Guerrero, tras la orden, Benedetti vio sus tarjetas bancarias (Visa y Mastercard) canceladas a un ritmo alarmante. «Estuvimos en shock durante unos días», dijo, «terminar en una lista junto a los narcotraficantes es muy fuerte y además las sanciones que conlleva».

La situación empeoró cuando el ministro recibió una carta informándole que sus cuentas bancarias también serían cerradas. Sin acceso digital normal a su salario, Guerrero reveló que Benedetti ahora debe cobrar su comisión a través de un cheque que debe solicitarse en persona en una oficina bancaria. «Creo que es a través de un cheque. Con un cheque, tienes que ir al banco y que te lo entreguen en efectivo», dijo.

Este cambio radical en sus operaciones financieras ha obligado a la familia a repensar su vida diaria. Guerrero señaló que deben analizar detenidamente las consecuencias de la sanción para sus viajes, ya que podría haber restricciones en las aerolíneas o en su movilidad internacional. «Tenemos que ver, tenemos que estudiar las implicaciones de que él esté en la lista Clinton, por ejemplo las cuestiones de viajes», dijo.

Más allá de lo económico, hay un profundo golpe emocional: para Guerrero, estar en la lista representa no sólo un castigo político sino un estigma moral. Asegura que en su entorno familiar no había ninguna conexión con el narcotráfico, por lo que la nominación les pareció especialmente injusta.

Benedetti también ha ofrecido su propia versión de los hechos. En medios nacionales ha dicho que fue «sacado por la puerta trasera del sistema financiero colombiano», debido a la interconexión de los bancos locales con entidades estadounidenses. Agregó que no conocía del todo hasta ese momento la verdadera dimensión de estar en la OFAC, calificando su estado emocional como «mal y golpeado».

Para comprender la gravedad de la pena: la lista de la OFAC está destinada tradicionalmente a personas asociadas con actividades ilegales como el tráfico de drogas, el terrorismo o regímenes represivos. Permanecer allí significa congelar activos, cerrar cuentas bancarias y prohibir transacciones con entidades sujetas a la jurisdicción estadounidense.

El caso cobra aún más alcance porque Benedetti no es el único alto funcionario sancionado: también han estado involucrados el presidente Gustavo Petro, la primera dama Verónica Alcocer y su hijo Nicolás Petro.

Los familiares de Benedetti aseguran que tras el primer golpe, evalúan constantemente cómo adaptarse a esta nueva realidad. Revisan cuidadosamente sus decisiones financieras, permisos de viaje y presencia en los medios, todo en medio de una gran incertidumbre.

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