
Colombia avanza hacia una fase decisiva en el desarrollo de su infraestructura digital, con los centros de datos como eje del crecimiento económico y la transformación productiva. Las proyecciones del mercado muestran que este segmento podría triplicarse de 442 millones de dólares en 2024 a 1.160 millones de dólares en 2030. impulsado por la demanda de servicios digitales en sectores como banca, comercio electrónico, salud y manufactura, en el contexto de expansión regional y debate internacional sobre su impacto real.
Según estimaciones de Arizona Advisory & Intelligence, El país cuenta actualmente con 42 centros de datos operativos o en construcción, en comparación con mercados líderes como Brasil y México. que registran 196 y 173 instalaciones respectivamente. Más allá del número de infraestructuras, la atención se ha desplazado a su capacidad para convertirse en un motor económico tangible. Al respecto, un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo señala que entre 2024 y 2030, la infraestructura de datos podría aportar entre $6.236 millones y $42.121 millones al PIB de Colombia, aumentar los salarios en un 0,9 por ciento y reducir el desempleo en un 0,4 por ciento.
Datos. foto:iStock
El crecimiento de los centros de datos está estrechamente relacionado con la necesidad de gestionar procesos digitales críticos con baja latencia y alta disponibilidad. Sectores como la logística, los servicios públicos y el comercio electrónico dependen de esta infraestructura para incluir tecnologías como la inteligencia artificiall, automatización y ciberseguridad. Según el Mapa de Centros de Datos, las instalaciones existentes reflejan un ecosistema en proceso de sofisticación técnica.
A nivel global, la presión para ampliar esta infraestructura está creciendo. Un análisis de McKinsey estima que para 2030, se necesitarán 6,7 billones de dólares para modernizar y ampliar los centros de datos.impulsado en un 70 por ciento por cargas de trabajo relacionadas con la IA. Este escenario convierte a los centros de datos en infraestructura estratégica y plantea desafíos para los países que buscan atraer inversiones.
Desde una perspectiva empresarial, el impacto va más allá de la tecnología. «Los centros de datos se están convirtiendo en un motor económico tan relevante como las infraestructuras viarias o energéticas. «Atraen inversiones, aumentan la competitividad y permiten que regiones enteras ganen productividad y conectividad», dijo Luis Gabriel Castellanos, country manager de IFX en Colombia. Según su análisis, cada nueva instalación crea las condiciones para un funcionamiento más eficiente de las industrias digitales y tradicionales.
El efecto multiplicador también se observa en la construcción y explotación. Estas infraestructuras activan sectores como la ingeniería, la construcción, la energía, la climatización y la seguridad y crean puestos de trabajo especializados en la nube, redes y mantenimiento crítico. Para los ciudadanos, el beneficio se refleja en servicios digitales más estables, tiempos de carga más cortos y mayor confiabilidad en banca digital, pagosTelemedicina y educación virtual.
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La mejora del sector ha mejorado la organización sindical. La Asociación Colombiana de Centros de Datos y Tecnologías de Datos (Acoldc) realizó su primera asamblea en Bogotá, con 51 empresas afiliadas. Su socia fundadora, Carolina Cortés, así lo señaló Colombia tiene una base técnica sustentada en 10 cables submarinos y más de 13 centros de datos de hiperescala, lo que atraería inversión y talento. Entre las prioridades del gremio para 2026 está la promoción de una ley nacional de centros de datos, con énfasis en la conectividad, los incentivos a la inversión y el uso de energías renovables.
Sin embargo, el debate internacional introduce matices. Una investigación del medio brasileño Aos Fatos advierte que,Aunque se anuncia que los proyectos generan empleo masivo, los centros de datos están altamente automatizados.
La comunidad académica y los centros de investigación internacionales han participado en el debate sobre el impacto real de los centros de datos. Estudios del Grupo de Estudios del Sector de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Federal de Río de Janeiro estiman que un data center de hiperescala emplea entre 30 y 50 personas, debido al alto nivel de automatización. De la misma manera, Alex de Vries, investigador de la Universidad Libre de Amsterdam y fundador de Digiconomist, señaló que muchas de estas infraestructuras crean poca interacción con la economía local, ya que la mayor parte de su trabajo se gestiona de forma remota.
Desde la Universidad de Brasilia, el economista Jorge Abache explicó que los empleos creados in situ se concentran principalmente en seguridad, mantenimiento básico y servicios de apoyo, mientras que la gestión técnica y estratégica se realiza fuera del país.. Estos análisis coinciden y advierten que, si bien los centros de datos representan inversiones de alto valor, su contribución directa al empleo local La actividad económica regional ya es más limitada de lo que suelen sugerir los anuncios iniciales, lo que refuerza la importancia de marcos regulatorios, educativos y transparentes que maximicen su impacto en el desarrollo productivo.
En Colombia, el desafío es equilibrar la atracción de inversiones con marcos regulatorios claros, capacitación de talentos y transparencia. Si bien las proyecciones económicas muestran un potencial significativo para el PIB y los ingresos, la discusión sobre empleo, energía y control de datos sigue abierta, en un contexto donde los centros de datos se consolidan como un componente central de la economía digital del país.
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