

El mercado de artículos de lujo vive una transformación generacional que ya comienza a sentirse con fuerza en Colombia. Los compradores jóvenes (en su mayoría Millennials y Generación Z) están redefiniendo las reglas de un sector tradicionalmente asociado con consumidores mayores y de alto patrimonio neto.
Los números reflejan el cambio. Según datos de Euromonitor International, estas dos generaciones representarán cerca del 75 por ciento de los compradores de artículos de lujo en el mundo en 2026, dentro de un mercado global estimado en alrededor de 1,5 billones de dólares.
LEER TAMBIÉN
En el caso colombiano la tendencia es similar: Según el ecosistema minorista de lujo SBQ, el 60 por ciento de los consumidores de este segmento pertenecen a los millennials. mientras que la generación Z ya concentra alrededor del 40 por ciento de la demanda y es el grupo de mayor crecimiento.
Este fenómeno no sólo tiene implicaciones demográficas. tTambién obliga a las marcas y tiendas especializadas a repensar la forma en que diseñan la experiencia de compra.
“El constante crecimiento del público joven lleva a los retailers colombianos a repensar sus estrategias de comunicación, marketing y diseño, ya que estos clientes son más exigentes en cuanto a experiencia de cliente y demandan una conexión completa entre la innovación digital y la experiencia física en el punto de venta”, explica Sebastián Barrientos, cofundador de SBQ.
El consumidor actual es profundamente digital, pero busca una salida física para las experiencias de la vida. foto:stock
La experiencia completa
En la práctica esto significa que sí. el lujo ya no se vende sólo como un producto exclusivo, sino como una experiencia completa que combina canales digitales y físicos. Aunque el consumidor actual es profundamente digital, las tiendas siguen siendo un escenario clave.
«El consumidor actual es profundamente digital, pero busca un punto físico para vivir experiencias sensoriales y emocionales que dan sentido a su inversión», añade Barrientos.
LEER TAMBIÉN
En este contexto, las marcas han comenzado a integrar estrategias de comunicación 360, donde el comercio electrónico, las redes sociales y la experiencia en tienda se complementan. La lógica es que el cliente pueda comunicarse con la marca antes, durante y después de la compra, se convierten en parte de su narrativa.
¿Qué están comprando?
En Colombia, las compras de lujo se concentran principalmente en moda, complementos, relojes, alta tecnología y experiencias exclusivas, segmentos que se han expandido gracias a centros comerciales especializados y boutiques internacionales.
Emprendimiento que preserva la tradición a través de accesorios foto:
Sin embargo, los criterios de compra han cambiado. Para muchos jóvenes, comprar un producto de lujo ya no corresponde únicamente a un estatus social o exclusividad, sino a la capacidad de conectar con la historia y el propósito de la marca.
A diferencia de las generaciones anteriores, Estos clientes buscan inspiración en los valores corporativos, la procedencia de los materiales, el diseño y el impacto medioambiental. productos. En otras palabras, el lujo se convierte en una expresión de identidad personal.
Sostenibilidad
Otro factor que empieza a determinar el rumbo del sector es la sostenibilidad. Nuevas generaciones de consumidores impulsan estrategias alineadas con la economía circularexigiendo a las marcas mayor transparencia en la producción y compromiso medioambiental.
La lógica es que el cliente pueda interactuar con la marca antes, durante y después de la compra. foto:Archivo EL TIEMPO
Para muchos Millennials y Gen Zers, la sostenibilidad ya no es un valor agregado, sino un requisito mínimo para considerar la compra.
Según Barrientos, las empresas que no logren integrar estos valores en su propuesta de marca tendrán dificultades para conectarse con nuevos clientes. «El éxito hoy depende de ofrecer una plataforma donde el lujo se experimente como una experiencia de innovación constante, tanto en la pantalla como en el punto físico».
LEER TAMBIÉN
En este contexto, el mercado de lujo colombiano comienza a evolucionar hacia un modelo donde la exclusividad sigue siendo importante. pero donde la experiencia, la identidad y la sostenibilidad pesan cada vez más en la decisión de compra. El cambio generacional, que, según los analistas, apenas comienza, precisa el experto.