


Aunque los precios del café han alcanzado niveles históricos en los últimos meses –a septiembre el promedio era de 2,8 millones de pesos–, muchos pequeños productores colombianos No se benefician debido a la urgente necesidad de liquidez para cubrir sus costos operativos.
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Cafetaleros colombianos. foto:banco de bogota
Así lo afirma un informe de la fundación holandesa Solidaridad, que muestra que los pequeños productores a menudo ofrecen café a precios que no siempre se ajustan a los del mercado porque se ven presionados a vender el grano con poca antelación, incluso en algunos casos cuando está húmedo.
Según el informe, basado en información recopilada de 1.280 fincas cafetaleras en 11 distritos, este deseo está impulsado por la alta demanda de capital operativo, ya que Se estima que esto absorbe más del 50 por ciento de la cosecha total.
«Si logran tener más capacidad para cubrir los costos actuales de cultivo y procesamiento, podrán aumentar su poder de negociación y beneficiarse más de la actual situación histórica de precios», dijo Carlos Isaza, gerente del programa de café de Solidaridad.
Específicamente, el documento muestra que los grandes productores de café lograron un precio superior al promedio ponderado de octubre a noviembre, lo que sugiere mayor posibilidad de esperar mejores condiciones de mercado o negociar mejores contratos.
Sin embargo, señala que los pequeños no aprovecharon plenamente el salto de precios. Pese a esto, dice que lograron vender su café a un precio promedio de 16.900 pesos/kg, lo que es 11 por ciento superior al precio promedio oficial para 2024 (15.160 pesos/kg).
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Paisaje cafetalero en San Miguel de Planadas. foto:Camilo Jiménez / Entregado por Astrid Medina / EL NUEVO DÍA.
Mayores costos
El informe indica que los costos operativos fijos del sector han mostrado un crecimiento continuo durante los últimos cuatro años (2020-2024). Dicho esto, señala que Los pequeños productores decidieron reducir la cantidad de fertilizante, priorizar lotes o redistribuir recursos.
«Las fincas más resilientes han logrado mantener o mejorar su productividad. Sin embargo, reducir el precio o aumentar el costo de la cosecha requerirá un volumen de producción que no todos pueden alcanzar, y por lo tanto los ingresos de algunas familias cafetaleras pueden verse afectados», afirmó Isaza.
Además, según el documento, en los últimos 14 años los costos variables, es decir aquellos directamente relacionados con la producción como la cosecha y el procesamiento, aumentó la estructura de costos del café en aproximadamente un 17 por ciento.
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Cultivo de café. foto:Héctor Fabio Zamora. Archivo EL TIEMPO
Como resultado, el costo total de producción ha aumentado y con ello el riesgo financiero, lo que implica que las fincas cafetaleras, especialmente las pequeñas, tengan un punto de equilibrio más alto para su negocio”, se lee.
Total, independientemente del área cultivada en café, costos variables (cosecha y procesamiento) Representan más del 58 por ciento de los costos de producción. Además, el informe encuentra que las fincas de menos de cinco hectáreas realizan la inversión de capital más baja por hectárea para prácticas de apoyo a los cultivos (costos fijos): 31 por ciento menos que las fincas grandes y 20 por ciento menos que las fincas medianas.
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Por ello, el análisis indica que es necesario que el sector cafetalero del país sume esfuerzos para encontrar diferentes alternativas que permitan a los pequeños productores mantener sus márgenes de ganancia, así como su competitividad y la viabilidad económica del cultivo en el largo plazo.