El gobierno de Estados Unidos emitió un comunicado condenando la muerte de un exgobernador opositor venezolano que falleció en prisión en circunstancias que aún no han sido esclarecidas. Según presuntas fuentes vinculadas a organismos internacionales de derechos humanos, el exgobernador habría sido detenido por su participación en movimientos críticos al actual gobierno de Nicolás Maduro.
Reacciones y quejas
El Departamento de Estado estadounidense expresó “profunda preocupación” por la situación de los presos políticos en Venezuela y exigió “total transparencia” sobre las causas de las muertes.
«Este hecho es inaceptable y representa una violación directa de los derechos humanos fundamentales. Hacemos un llamado a las autoridades venezolanas para que esclarezcan los hechos y garanticen la justicia», afirmó un portavoz estadounidense.
Organizaciones de derechos humanos han señalado que esta muerte podría agravar la crisis política en Venezuela y aumentar la presión internacional sobre el régimen. Diversos analistas señalan que el caso podría generar sanciones adicionales y nuevas acciones diplomáticas contra el gobierno venezolano.