Santa Fé hace su debut en el Copa Libertadores en medio de un ambiente que una vez más quedó bajo sospecha.
En las últimas horas surgió una versión de un posible malestar de varios jugadores con Pablo Repetto.
Una situación que, de ser cierta, abriría una delicada grieta dentro de la plantilla en un momento decisivo de la temporada.
Aunque no hay confirmación oficial por parte del club, el ruido va en aumento porque el tema aparece justo después de varios episodios recientes que ya habían dejado dudas.
La versión apunta a que, tras el partido del miércoles, hubo malestar entre los jugadores con el cuerpo técnico e incluso conversaciones al margen del técnico.
Esta historia no ha sido sustentada por Santa Fe ni por declaraciones directas de los jugadores, pero sí se cruza con un contexto que ya estaba caliente.
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En los últimos días, distintos informes hablaban de un presunto “vestidor roto” y tensiones tras el empate contra Tolima. Especialmente por el episodio que involucró Mateo Puerta y su salida prematura del partido.
De hecho, el caso de Puerta alimentó muchas interpretaciones en el entorno cardenal. Las cámaras captaron un momento tenso entre el jugador y Repetto, y que desató lecturas sobre un posible problema interno.
Sin embargo, posteriormente el propio futbolista salió a explicar que su cambio se debió a unas molestias musculares y negó cualquier discusión con el técnico.
Una aclaración que atenuó parte del incendio, aunque no apagó del todo todas las sospechas en torno a la gestión del grupo.
Además, el ruido que se oye encima del vestuario no aparece en el vacío.
Desde marzo ya se habían publicado versiones de dudas en Santa Fé respecto al proceso de Pablo Repettocon menciones de malestar por los resultados.
Todo ello hace que cualquier signo de fractura interna tenga hoy mucho más eco entre la afición y los medios de comunicación. Es decir, el problema no es sólo el rumor actual, sino el cúmulo de episodios que viene golpeando la tranquilidad del club.
Por ahora, la única certeza es que el club Necesita respuestas rápidas en el campo. El equipo se comprometió públicamente a competir a lo grande este semestre y el Libertadores Se presenta como el escenario perfecto para apagar el ruido con resultados.
Sin embargo, si los problemas internos realmente existen, el club tendrá que solucionarlos pronto. En este tipo de torneos, cuando los jugadores empiezan a hablar entre ellos fuera del cuerpo técnico, la historia casi nunca termina bien. Ésa es la señal de alarma que sacude hoy al mundo cardenalicio.