Independiente Santa Fe inició su participación en la fase de grupos con un empate 1-1 ante Peñarol en El Campín, resultado que dejó más dudas que certezas para el equipo bogotano, que tuvo las mejores opciones pero no pudo mantener la ventaja.
El equipo dirigido por Pablo Repetto mostró una propuesta competitiva, sobre todo en el primer tiempo, donde logró imponer ritmo y generar peligro. Esa superioridad se tradujo en el marcador en el minuto 20, cuando Emanuel Olivera cabeceó un preciso centro de Omar Fernández tras una jugada a balón parado.
Con la ventaja parcial, Santa Fe parecía tener el control del partido, pero no logró ampliar la diferencia a pesar de tener varias oportunidades claras, fallo que terminaría pasando factura.
En el segundo tiempo, Peñarol ajustó su planteamiento y encontró el empate al minuto 59. El delantero Matías Arezo aprovechó un saque de banda largo del portero Sebastián Britos, superó la marca de Olivera y definió con precisión ante la salida de Weibmar Asprilla.
El gol visitante cambió la dinámica del partido. Si bien Santa Fe reaccionó y volvió a crear peligro, la falta de contundencia siguió siendo un problema. La jugada más clara del complemento llegó en los pies de Kevin Moreno, quien no supo capitalizar un error del portero rival, desperdiciando una opción que podría haber significado la victoria.
Más allá del resultado, el empate deja una lectura clara: Santa Fe mostró momentos de buen fútbol, pero mostró dificultades para definir y gestionar ventajas, aspectos claves en un torneo tan exigente como la Libertadores.
Con este resultado, el equipo cardenal suma un punto en el Grupo E y ahora deberá concentrarse en su próximo desafío ante Corinthians, duelo que puede ser decisivo para sus aspiraciones de avanzar a la siguiente fase.